BREVE
HISTORIA DE SEGOVIA
LA CIUDAD DE SEGOVIA
La ciudad se encuentra situada en
un saliente rocoso protegido y conformado por las aguas de los ríos
Eresma y Clamores, aunque este último, se encuentra escondido
debajo de la ciudad.
Situada al pie de Guadarrama y elevada
hasta los 1000 metros de altitud, Segovia soporta unos inviernos fríos
y unos veranos calurosos. Su enclave, escogido en lugar alto para
mejor defensa por un poblado celtíbero, fue fácilmente
tomado por los romanos. Este pueblo dejó una de las mayores
joyas de su permanencia en la península Ibérica, el
Acueducto, hoy orgullo de los segovianos.

Por esta ciudad, pasaron visigodos
y musulmanes, aunque las huellas que hoy tenemos de su presencia no
son tan importantes con el emblemático Acueducto. Tras la Reconquista,
Segovia vivió su época de máximo esplendor gracias
a la industria textil y su amplia cabaña ovina.
Mientras las iglesias románicas
proliferaban, se construían palacios y casas blasonadas. En
la iglesia de San Miguel era coronada la reina Isabel La Católica,
decapitado en Villalar el comunero segoviano Juan Bravo y el Alcázar
se convertía en la más importante fortaleza de Castilla.
Pero llegaron tiempos peores en los
que Segovia perdió todo su fulgor. Así, en la actualidad,
es una ciudad que se apoya fundamentalmente en el sector servicios,
gracias a la bella herencia de su historia y una gran cultura que
la proyecta en una ciudad de futuro.
El 4 de diciembre de 1985,
la UNESCO declara el Casco Antiguo y el Acueducto de Segovia Patrimonio
de la Humanidad.